[Crónica] Andrés Suárez en la Sala Custom (Sevilla)

31Canciones-Andrés-Suárez-Mi-Pequeña-Historia-Sala-Custom-Sevilla-Crónica

No quiero empezar la crónica del concierto sin mencionar el tópico típico (curioso fonema) de ese gallego que se fue a Madrid a tocar en el metro, y su primer día, no ganó ni el dinero suficiente para pagarse el billete. Y después de eso, bla bla bla, lo que todos conocemos, ascenso progresivo en el mundillo, hasta que sin comerlo ni beberlo, y de la mano de Sony, nos encontramos con una superproducción que nos hace desplazarnos a la gran sala de conciertos por excelencia de Sevilla, la Custom.

Que el señor Suárez venga con banda es todo un privilegio. Empezaré felicitando a los músicos que le acompañan, que me parecieron sublimes. En especial el señor del piano y violín, Marino Sáiz, que logró emocionarme en muchos momentos, y el guitarrista (eléctrico) Ovidio, con unos solos impresionantes.

Me permitiré el lujo de afirmar sin miedo a no equivocarme, que gran mayoría del público no supo apreciar estos detalles musicales, ni valoraron aquellos momentos musicales donde el cantautor meloso se transformaba en el rockero que a mí tanto me gusta. Supongo que la miel no está hecha para la boca del asno, y que esas son las consecuencias de tener un público casi exclusivamente que le grita ‘guapo’ desde la primera fila.

Afortunadamente, parece que Andrés Suárez tiene los pies en la tierra y se mostró humilde durante toda la actuación. Es uno de estos músicos que se debe a su público, y no dudó en repetir mil veces, lo mucho que le debe a Sevilla y a su público. No en vano, muchas canciones tratan de esta ciudad. También es justo decir que la sala estaba a medio llenar.

Es cuando Andrés habla con el público donde se ve lo especial que es, lo “buenazo” que es. También se le nota el rodaje por miles de escenarios. Es espontáneo, divertido y ágil. Me pareció una especie de Melendi con extra de azúcar e intento que esto parezca un cumplido.

Musicalmente, ‘el bandón’, como ellos le llaman, suena de lujo (la sala Custom ayuda mucho en este aspecto). La voz de Andrés cumple. Es fiel a lo que encontramos en los discos en estudio y transmite mucha verdad en directo. No es un prodigio vocal, pero cumple a la perfección con lo que transmiten sus canciones. Ojo, tampoco es moco de pavo, y lo demuestra durante una canción sin micrófono (a guitarra y voz en el borde del escenario) que dejó a todos sin palabras.

También fue un momentazo el uso de los loops donde todos los músicos van aportando su granito de arena en unos coros preciosos. Es un artista que maneja bien los silencios y los tiempos. Lo que viene siendo, un gran artista.

Y ya casi acabando, sin mencionar lo más importante, las canciones. Andrés Suárez hizo un buen repaso a toda su historia musical, en esos seis discos que realmente se quedan en tres. Destacar la calidad musical de las canciones de su último trabajo “Mi pequeña historia” (2015) y esos hits de tiempos anteriores. Me quedo con Voy a volver a quererte y Luz de Pregonda. Destacar también la maravillosa versión de Esperando a nada, de Antonio Vega.

En resumen, un concierto musicalmente perfecto donde el músico gallego con aires andaluces despliega un recital de canciones con alma de cantautor, es decir, canciones ‘cortavenas’ con tintes de rock, pero ya se sabe, sarna con gusto, no pica.

Setlist del concierto de Andrés Suárez en la Sala Custom (Sevilla)

The following two tabs change content below.
Redactor de crónicas y entrevistas mordaces. Oyente radical de música en castellano. Indie de pluma rockera. Twitter: @Harry_Cardenas